RECETAS PARA AHORRAR CON RENTABILIDAD DURANTE TODA UNA VIDA

  • La liquidez, el horizonte de inversión y el riesgo son aspectos clave
  • La fiscalidad y las comisiones van a determinar la ganancia total

Conseguir ahorrar y hacer una acertada elección y planificación de los productos en los que se ahorra. Esa bien puede ser la clave para una economía personal saneada, capaz de encajar los imprevistos que surgen a lo largo de la vida y de ir además construyendo un colchón para la jubilación. Tan ardua tarea no puede reducirse a unos años y si el ciudadano realmente desea, y puede permitírselo, crear una estructura de ahorro e inversión con la que intentar tener el máximo de frentes cubiertos deberá tener muy presente que, por encima de todo, no podrá gastar más de lo que ingresa y aun al contrario, deberá reservar para su colchón financiero particular una parte, por pequeña que sea, de sus ingresos habituales.

La planificación financiera podrá ser más o menos sesuda, pero la realidad es que de una manera u otra, el vínculo con el banco comienza irremediablemente con el inicio de la actividad laboral, cuando el ingreso de la nómina exige elegir una entidad. Es el primer momento de una larga relación que se va forjando a partir de los 25 años en la que el cliente deberá empezar a ser consciente de las comisiones que paga, en función del servicio financiero que recibe. Las primeras decisiones financieras ya son importantes. Luego, en paralelo al curso de la vida, vendrá la petición de una hipoteca y cuando la actividad profesional ya se haya asentado lo suficiente, con suerte ya cumplidos los 40 años, comenzará la etapa en la que hacer planes financieros más ambiciosos.

Entre los 40 y los 55 años, los hijos ya han crecido y la carga de la hipoteca se ha reducido con fuerza, puede que hasta desaparecer. Es la etapa crucial para el ahorro y la inversión, ya sea lo más inmediato, lo del medio plazo –como los estudios universitarios de los hijos o una reforma del hogar– y lo más a futuro, la jubilación.

Comienza ya en serio una tarea que requiere “tiempo, constancia y diversificación”, según explica Albert Figueras, director de banca de particulares de Banco Sabadell. Tiempo para comenzar a ahorrar cuanto antes; constancia con la que ahorrar de forma periódica, de modo que el ahorro tenga un lugar sin discusión en la economía familiar; y diversificación para no poner todos los huevos en la misma cesta. En definitiva, para no sufrir en exceso los varapalos bursátiles si se ha invertido todo en Bolsa o para no quedarse con una rentabilidad mínima tras una vida de ahorro si se ha sido demasiado conservador con la inversión. Aunque siempre siendo fiel al perfil de riesgo de cada uno para evitar sorpresas desagradables y sin perder de vista las necesidades de liquidez y el horizonte temporal en el que se desea recuperar el dinero.

Figueras aconseja la combinación de productos, como fondos de pensiones, planes de pensiones y planes ahorro 5, con los que aprovechar al máximo los beneficios fiscales. Así, los fondos de inversión, aptos para cualquier edad y completamente líquidos, van a pertimir los traspasos sin tributar por las plusvalías, una práctica ideal para preservar el capital en momentos de volatilidad. Los planes de pensiones permitirán rebajar impuestos aunque no son líquidos hasta pasados diez años, y solo si se contrataron a partir de 2015, y exigen mayores impuestos que otros productos de ahorro en el cobro.

“La fiscalidad es un condicionante relevante ya que al final lo importante es el dinero que nos llega al bolsillo después de pagar impuestos”, advierten en Atl Capital. Las comisiones son otro factor clave ya que pueden ser una losa en el largo plazo y restar claramente rentabilidad. “Lo caro no es pagar mucho sino pagar por nada a cambio”, añaden desde Atl Capital.

*Fuente de información: http://cincodias.elpais.com

Una vez estamos concienciados de la necesidad de ahorrar cuanto antes para tener una jubilación digna, es momento de saber cuánto deberías ahorrar para cubrir tus necesidades futuras. Para ello Gestae te puede ayudar en preparar tu planificación para el futuro.

En cada etapa de nuestra vida tenemos una capacidad de ahorro según nuestras prioridades y según nuestra etapa laboral, por ejemplo a los 20 años se está estudiando o no se tiene trabajo por lo que nuestra prioridad no es el ahorro, mientras que a lo a 60 años estamos generalmente consolidados en el trabajo y nuestra capacidad de ahorro es mayor.

En GESTAE lo tenemos muy claro y por tanto te podemos ayudar en tu planificación financiera para empezar a ahorrar con rentabilidad para toda tu vida. Para que no sea un problema en el futuro empieza a gestionarlo en el presente.

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