Desventajas del ERTE. Qué riesgos implica para empresas y trabajadores
“Un ERTE puede dar oxígeno a una empresa… o dejarla sin rumbo si no se gestiona con estrategia.”
Los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) se presentan como una solución temporal ante crisis económicas o caídas de actividad, pero tras su aparente facilidad se esconden riesgos que pueden comprometer tanto a la empresa como al trabajador.
Reducción de ingresos, cargas administrativas, pérdida de productividad o limitaciones para contratar son solo algunas de las consecuencias que conviene valorar antes de aplicarlo.
En Gestae, acompañamos a empresas y profesionales en todo el proceso, ayudándoles a entender qué implica realmente un ERTE y a evaluar alternativas más estratégicas, como la reestructuración empresarial o la financiación corporativa, para evitar decisiones precipitadas.
Qué es un ERTE y cuándo puede aplicarse
“El ERTE es una medida temporal que puede ayudar a superar un bache económico, pero también exige rigor, transparencia y planificación.”
El ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) es una herramienta recogida en el artículo 47 del Estatuto de los Trabajadores que permite a las empresas suspender temporalmente los contratos o reducir las jornadas laborales cuando atraviesan dificultades.
Su objetivo es evitar despidos definitivos y dar margen a la empresa para reorganizarse mientras la plantilla mantiene su empleo y cotiza parcialmente a la Seguridad Social.
Tipos de ERTE según su causa
- Por causas económicas. Cuando la empresa sufre pérdidas actuales o previstas o una disminución persistente de ingresos.
- Por causas técnicas, organizativas o de producción. Cuando existen cambios en la estructura interna, en los procesos de trabajo o en la demanda.
- Por fuerza mayor. Cuando la actividad se ve afectada por situaciones extraordinarias como incendios, catástrofes o crisis sanitarias.
En todos los casos, el ERTE requiere la intervención de la autoridad laboral, la comunicación al SEPE y, en determinados supuestos, el control de la Inspección de Trabajo.
Desventajas del ERTE para la empresa
“El ERTE puede frenar una caída, pero si no se gestiona con visión global, puede convertirse en un obstáculo para la recuperación.”
El ERTE puede ser una herramienta útil para ganar tiempo, pero no está exento de riesgos y costes ocultos. Detrás de la aparente flexibilidad administrativa hay un conjunto de obligaciones legales, financieras y organizativas que conviene analizar antes de iniciar el procedimiento.
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Carga administrativa y supervisión constante
Solicitar un ERTE implica una tramitación compleja ante la autoridad laboral, la Inspección de Trabajo y el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).
La empresa debe justificar detalladamente las causas (económicas, técnicas, organizativas o de producción) y asumir revisiones periódicas. Cualquier error en la documentación o incumplimiento puede derivar en sanciones o en la obligación de devolver las bonificaciones aplicadas.
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Costes indirectos y tensiones de tesorería
Aunque se suspendan contratos o se reduzcan jornadas, la empresa sigue afrontando costes fijos —como alquileres, suministros o parte de las cuotas a la Seguridad Social— mientras su facturación se reduce. Además, los periodos de inactividad afectan al flujo de caja y pueden comprometer la capacidad para cumplir con proveedores o acreedores. En muchos casos, el ERTE no soluciona el problema financiero de fondo, solo lo aplaza.
👉 En situaciones de falta de liquidez, puede ser recomendable estudiar alternativas de financiación para empresas, que permitan mantener la actividad y evitar una paralización total.
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Impacto reputacional y pérdida de productividad
Un ERTE puede deteriorar la imagen interna y externa de la empresa.
Internamente, genera incertidumbre y desmotivación entre los equipos. Externamente, puede interpretarse como un signo de debilidad, afectando la relación con clientes, inversores y entidades financieras. Además, la pérdida de ritmo productivo durante la suspensión dificulta la recuperación posterior.
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Limitaciones legales y rigidez posterior
Durante un ERTE, la empresa asume varios compromisos:
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- No realizar despidos por las mismas causas durante los seis meses siguientes a la reanudación de la actividad.
- Mantener la cotización parcial a la Seguridad Social.
Informar al SEPE de cualquier modificación de los trabajadores afectados.
Estas limitaciones reducen la flexibilidad empresarial y condicionan la toma de decisiones futuras.
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Riesgo de inspecciones y devoluciones
La Inspección de Trabajo puede revisar el expediente en cualquier momento. Si detecta que no existen causas justificadas o que se ha producido una reincorporación irregular, puede exigir la devolución de las ayudas o aplicar sanciones económicas.
En Gestae, ayudamos a las empresas a preparar la documentación de forma rigurosa, garantizando el cumplimiento normativo y minimizando riesgos legales.
Desventajas del ERTE para el trabajador
Desde la perspectiva del trabajador, el ERTE representa una medida temporal que mantiene la relación laboral, pero con importantes efectos sobre los ingresos, la estabilidad y las cotizaciones. Aunque su finalidad es proteger el empleo, también puede generar incertidumbre y pérdida de poder adquisitivo durante el tiempo que dure la suspensión o la reducción de jornada.
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Reducción del salario y menor poder adquisitivo
Durante el ERTE, el trabajador pasa a percibir una prestación del SEPE equivalente al 70 % de la base reguladora durante los seis primeros meses, y al 50 % a partir del séptimo. Esto supone una disminución directa de ingresos que puede afectar a la economía familiar, especialmente en situaciones prolongadas o cuando se combina con una reducción de jornada.
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Incertidumbre sobre el futuro laboral
Aunque el ERTE no extingue el contrato, el trabajador vive una situación de inseguridad profesional: no sabe cuándo ni si volverá a su puesto a jornada completa. En algunos casos, los empleados afectados por un ERTE acaban finalmente siendo despedidos cuando la empresa no logra recuperarse, lo que aumenta la sensación de inestabilidad.
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Impacto en la cotización y las prestaciones futuras
Durante el periodo de ERTE, el trabajador sigue cotizando a la Seguridad Social, pero de manera parcial o reducida. Esto puede influir en el cálculo de prestaciones futuras como el desempleo o la jubilación, especialmente si los periodos se prolongan o se repiten en el tiempo.
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Limitaciones en la conciliación y planificación personal
El trabajador afectado por un ERTE parcial puede ver modificada su jornada o su horario sin capacidad de decisión. Este ajuste afecta a la conciliación familiar y dificulta planificar otras actividades o ingresos complementarios.
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Posible deterioro del clima laboral
Tras la reincorporación, es habitual que aparezcan desequilibrios entre empleados activos y afectados, lo que puede generar desconfianza o desmotivación. Si la comunicación interna no se gestiona adecuadamente, el ERTE deja una huella difícil de revertir.
ERTE y reestructuración empresarial: cuándo conviene dar un paso más
El ERTE es una medida temporal, pensada para responder a situaciones puntuales de crisis o desequilibrio económico. Sin embargo, cuando los problemas se prolongan en el tiempo o las pérdidas se convierten en estructurales, mantener un ERTE puede retrasar decisiones más profundas y necesarias.
Cuando el ERTE ya no es suficiente
Una empresa puede encontrarse en una situación donde el ERTE solo “gana tiempo”, pero no resuelve la causa real del problema: falta de liquidez, reducción de la demanda o desequilibrio en la estructura de costes.
En estos casos, insistir en prórrogas o renovaciones sin una estrategia clara puede aumentar la dependencia del apoyo público y debilitar la capacidad de recuperación.
👉 En Gestae, ayudamos a detectar cuándo el ERTE debe transformarse en un plan de reestructuración empresarial que aborde el fondo del problema con una perspectiva integral.
La reestructuración como herramienta de continuidad
La reestructuración empresarial permite rediseñar la estructura organizativa y financiera de la compañía para adaptarla a su nueva realidad.
A diferencia del ERTE, que actúa sobre el empleo, la reestructuración revisa:
- La estructura interna y los procesos operativos.
- Las fuentes de financiación y la deuda acumulada.
- La eficiencia organizativa, reduciendo costes y duplicidades.
- Las relaciones con acreedores y la planificación fiscal.
Con este enfoque, la empresa puede recuperar viabilidad y competitividad sin depender indefinidamente de medidas temporales.
El papel de la financiación en la recuperación
Tras un ERTE, muchas empresas necesitan reforzar su liquidez para retomar la actividad. En ese punto, el acceso a financiación para empresas se convierte en un factor clave para sostener la recuperación. Desde Gestae, analizamos el estado financiero y proponemos las opciones más adecuadas —líneas de crédito, préstamos o instrumentos alternativos— para equilibrar la tesorería y asegurar la estabilidad a medio plazo.
Preguntas frecuentes sobre el ERTE
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¿Cuánto tiempo puede durar un ERTE y cuándo deja de ser viable?
Un ERTE puede mantenerse mientras persistan las causas que lo justificaron, pero debe renovarse o modificarse si la situación económica cambia. En la práctica, cuando un expediente se prolonga más de seis meses o un año sin mejora, conviene analizar si el problema es coyuntural o estructural. Si es lo segundo, probablemente se requiera un plan de reestructuración empresarial o una renegociación de deuda.
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¿Qué pasa si la empresa se recupera antes de tiempo?
La empresa puede levantar el ERTE total o parcialmente en cualquier momento, siempre que lo comunique a la autoridad laboral y al SEPE.
Sin embargo, reincorporar al personal sin una planificación adecuada puede generar desequilibrios de tesorería o sobrecostes, especialmente si la demanda aún no se ha estabilizado.
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¿Qué obligaciones tiene la empresa tras finalizar un ERTE?
Durante los seis meses posteriores a la reanudación de la actividad, la empresa no puede realizar despidos por causas similares a las que motivaron el ERTE. Además, debe conservar la documentación del expediente durante cuatro años, por si la Inspección de Trabajo realiza una revisión o auditoría posterior.
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¿Qué consecuencias tiene incumplir las condiciones del ERTE?
El incumplimiento de los compromisos adquiridos —como no mantener el empleo o falsear la información presentada— puede suponer la devolución de exoneraciones y sanciones económicas que superen los 6.000 € por trabajador afectado. También puede implicar responsabilidades penales si se demuestra fraude en la solicitud o en la gestión del expediente.
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¿Puede combinarse un ERTE con otras medidas de flexibilidad laboral?
Sí. En algunos casos, se puede combinar con adaptaciones de jornada, redistribución de horarios o acuerdos internos de reducción temporal de salario, siempre que no contradigan lo pactado en el expediente. Estas medidas, bien diseñadas, pueden ser una alternativa más ligera que evite prolongar el ERTE y facilite la reincorporación progresiva.
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¿El trabajador puede realizar otra actividad mientras está en ERTE?
Solo en determinados supuestos. El trabajador puede desarrollar otra actividad laboral o por cuenta propia si lo comunica al SEPE y si esta no interfiere con la relación laboral suspendida. De lo contrario, puede perder el derecho a la prestación por desempleo.
Cada ERTE necesita un plan personalizado detrás
El ERTE puede ser una herramienta útil para superar un bache, pero si se aplica sin análisis ni planificación, puede convertirse en un lastre para la empresa.
Además de las restricciones legales y tensiones de liquidez, suele dejar efectos colaterales en la productividad y en la confianza del equipo.
En Gestae, analizamos cada caso de forma individual para determinar si el ERTE es la mejor opción o si conviene diseñar un plan de reestructuración o financiación adaptado a la realidad de la empresa.
Nuestro objetivo no es solo tramitar un expediente, sino acompañarte en la estrategia que asegure la continuidad y el crecimiento de tu negocio.
👉 Contáctanos y te ayudaremos a tomar decisiones laborales con visión empresarial.