El deber de lealtad de los administradores: interpretaciones y evolución en la jurisprudencia

El deber de lealtad de los administradores1

En el ámbito corporativo, el deber de lealtad de los administradores es un pilar fundamental para el funcionamiento ético y eficiente de las empresas. Este artículo explora la importancia de este deber y cómo ha sido interpretado por la jurisprudencia, proporcionando una visión clara de sus implicaciones en el contexto empresarial.

 

¿Qué es el deber de lealtad de los administradores?

El deber de lealtad de los administradores, tal como se define en el marco legislativo español, en particular en la Ley de Sociedades de Capital (Ley 31/2014, que modifica la Ley de Sociedades de Capital para la mejora del gobierno corporativo), constituye una piedra angular en la gobernanza corporativa. Esta normativa establece la obligación fundamental de los administradores de actuar en el interés de la empresa, priorizando siempre el bienestar y los objetivos corporativos por encima de intereses personales o de terceros.

En la práctica, este deber se manifiesta en acciones como evitar conflictos de interés, no aprovechar oportunidades de la empresa para beneficio personal y mantener la confidencialidad de información sensible.

 

Conflictos de intereses y el deber de lealtad de los administradores

Los conflictos de intereses en la gestión empresarial son un desafío crítico y una prueba directa del deber de lealtad que los administradores deben afrontar. Estas situaciones pueden comprometer la integridad y la eficacia de las decisiones corporativas y, por lo tanto, requieren una gestión cuidadosa y consciente. Los conflictos de intereses más comunes son:

  1. Participación en decisiones con intereses personales:

    Un conflicto de interés típico surge cuando un administrador tiene intereses personales en una decisión empresarial. Esto puede ocurrir, por ejemplo, si el administrador posee acciones en una empresa competidora o en una empresa que busca convertirse en proveedor de la sociedad. En tales casos, el administrador podría verse tentado a tomar decisiones que beneficien sus intereses personales en lugar de los de la empresa.

  2. Contratación de empresas relacionadas:

    Cuando una empresa es propietaria o está relacionada de alguna manera con otra entidad, como una empresa de un familiar cercano o un amigo, puede surgir un conflicto de interés si el administrador toma decisiones que benefician a esa empresa relacionada en lugar de buscar el interés de la sociedad que administra.

  3. Uso indebido de información confidencial:

    Si un administrador utiliza información confidencial de la empresa en beneficio propio o para compartir con terceros, está incumpliendo su deber de lealtad. Este tipo de conflicto puede surgir en situaciones como la compra de acciones o la inversión en otras empresas basadas en información privilegiada.

  4. Competencia con la empresa:

    Cuando un administrador inicia o se involucra en un negocio que compite directamente con la empresa que administra, puede entrar en conflicto con el interés de la sociedad. Esto puede afectar la toma de decisiones imparciales y equitativas.

Las consecuencias de infringir el deber de lealtad de los administradores

El deber de lealtad de los administradores es un pilar fundamental en la gestión corporativa y su infracción no se toma a la ligera en el ámbito legal y financiero. Los administradores que incumplen su deber de lealtad pueden enfrentar una serie de repercusiones graves:

Sanciones legales: 

La infracción del deber de lealtad puede dar lugar a sanciones legales contra los administradores. Bajo la Ley de Sociedades de Capital (LSC) de España, en su artículo 228, se establecen disposiciones relacionadas con la responsabilidad de los administradores por daños causados a la sociedad. Esto significa que los administradores pueden ser considerados personalmente responsables de las pérdidas sufridas por la empresa debido a su incumplimiento del deber de lealtad.

Indemnización: 

En virtud del artículo 228 de la LSC, los administradores pueden estar obligados a indemnizar a la sociedad por el enriquecimiento injusto obtenido como resultado de su infracción del deber de lealtad. Esto implica que los administradores pueden tener que devolver cualquier beneficio financiero o ventaja que hayan obtenido de manera injusta a costa de la empresa.

 

Enron Corporation: un caso sonado de deslealtad

Uno de los casos más notorios relacionados con el deber de lealtad y la gestión empresarial fue el colapso de Enron Corporation en 2001. Enron, una empresa de energía con sede en Estados Unidos, se declaró en quiebra en uno de los mayores escándalos financieros de la historia.

En este caso, los administradores de Enron se vieron envueltos en prácticas financieras fraudulentas, ocultando deudas significativas de la empresa y manipulando los informes financieros para mostrar una imagen falsa de la salud financiera de la compañía. Los administradores no actuaron en el mejor interés de la empresa y, en cambio, priorizaron sus intereses personales y financieros.

Las consecuencias legales y financieras fueron significativas. Los administradores enfrentaron cargos criminales, incluyendo fraude y conspiración. La empresa se declaró en quiebra, lo que resultó en pérdidas masivas para los inversores y empleados. Además, este caso llevó a reformas regulatorias en los Estados Unidos y una mayor atención a la ética empresarial y el cumplimiento de los deberes de los administradores.

El caso de Enron ejemplifica cómo la falta de lealtad por parte de los administradores puede tener graves consecuencias legales y financieras, y subraya la importancia del cumplimiento del deber de lealtad en la gestión empresarial.

 

Prevención y manejo de conflictos de intereses. El papel del Órgano de Administración en la supervisión del deber de lealtad 

El órgano de administración desempeña un papel fundamental en la supervisión y garantía del cumplimiento del deber de lealtad por parte de los administradores de la empresa. La supervisión activa es esencial para prevenir infracciones y mantener la integridad empresarial. A continuación, se exploran las principales responsabilidades y estrategias del órgano de administración en este contexto:

  1. Establecimiento de políticas y códigos de conducta: el órgano de administración debe liderar la creación y aplicación de políticas internas que promuevan el cumplimiento del deber de lealtad. Esto puede incluir la elaboración de códigos de conducta ética que establezcan expectativas claras para todos los administradores y empleados.
  2. Auditorías internas y revisiones de cumplimiento: realizar auditorías internas y revisiones periódicas de cumplimiento es una práctica efectiva para detectar posibles infracciones al deber de lealtad. Estas auditorías pueden identificar situaciones de conflicto de intereses, transacciones sospechosas o cualquier actividad que pueda comprometer la lealtad.
  3. Formación en ética corporativa: el órgano de administración debe promover la formación en ética corporativa para todos los miembros de la empresa. Esto incluye la educación sobre el deber de lealtad y la importancia de tomar decisiones alineadas con el interés de la sociedad.
  4. Supervisión activa: la supervisión activa implica un seguimiento constante de las actividades y decisiones de los administradores. El órgano de administración debe estar alerta a posibles señales de conflicto de intereses y tomar medidas inmediatas cuando surjan preocupaciones.
  5. Fomento de una cultura ética: promover una cultura ética en la empresa es responsabilidad del órgano de administración. Esto implica liderar con el ejemplo y garantizar que los valores de lealtad y ética estén arraigados en la cultura organizativa.
  6. Investigación y acción: en caso de detectar infracciones al deber de lealtad, el órgano de administración debe llevar a cabo investigaciones imparciales y tomar medidas adecuadas. Esto puede incluir la revisión de contratos, la suspensión de administradores o la presentación de denuncias legales si es necesario.
  7. Transparencia y comunicación: la comunicación abierta y transparente entre el órgano de administración y los administradores es esencial. Los administradores deben informar de cualquier conflicto de intereses potencial o real, y el órgano de administración debe abordar estos asuntos de manera constructiva.

La supervisión activa y eficaz del cumplimiento del deber de lealtad es esencial para proteger los intereses de la empresa y sus accionistas. Al establecer políticas claras, promover una cultura ética y tomar medidas apropiadas, el órgano de administración puede desempeñar un papel crucial en garantizar que se cumpla este deber fundamental en la gestión empresarial.

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Indemnización por enriquecimiento injusto y deber de lealtad de los administradores

La jurisprudencia ha establecido de manera clara que cualquier enriquecimiento injusto obtenido como resultado de la infracción del deber de lealtad debe ser indemnizado. Esta medida no solo busca compensar a la empresa por los daños sufridos, sino que también sirve como un poderoso disuasivo contra la conducta desleal por parte de los administradores. A continuación, se examina en detalle cómo la indemnización por enriquecimiento injusto está vinculada al deber de lealtad:

  1. Relación entre enriquecimiento injusto y deber de lealtad: el deber de lealtad exige que los administradores actúen en beneficio de la empresa, evitando cualquier conflicto de intereses o acciones que puedan favorecer sus intereses personales en detrimento de la sociedad. Cuando un administrador infringe este deber y obtiene un enriquecimiento injusto, es decir, beneficios que no le corresponden legalmente, se genera una obligación de indemnizar.
  2. Disuasión contra conducta desleal: la posibilidad de enfrentar indemnizaciones considerables es un fuerte incentivo para que los administradores actúen con lealtad y en el mejor interés de la empresa. Saber que cualquier enriquecimiento injusto resultante de la infracción del deber de lealtad debe ser devuelto a la empresa disuade a los administradores de tomar decisiones que favorezcan sus intereses personales sobre los de la sociedad.
  3. Reparación de daños y restablecimiento de la equidad: la indemnización por enriquecimiento injusto no solo repara los daños sufridos por la empresa, sino que también busca restablecer la equidad en la relación entre los administradores y la sociedad. Al devolver los beneficios injustos, se restituye a la empresa lo que legítimamente le pertenece.

 

Qué hacer ante un caso de deslealtad de los administradores

Descubrir o sospechar deslealtad por parte de los administradores es una situación delicada que requiere una acción decisiva. Aquí hay una guía sobre qué hacer si se enfrenta a un caso de deslealtad de los administradores:

  1. Revisar documentación relevante: recopila toda la documentación pertinente, como contratos, acuerdos, registros de reuniones y cualquier evidencia que respalde las alegaciones de deslealtad.
  2. Consultar con profesionales legales: busca asesoramiento legal de inmediato. Un abogado con experiencia en derecho corporativo y comercial puede ayudar a comprender los derechos y opciones legales. En Gestae contamos con un departamento jurídico especializado en este tipo de casos. 
  3. Comunicar a las autoridades competentes: si sospechas actividades ilegales, considera informar a las autoridades competentes, como la policía o los organismos reguladores, según corresponda.
  4. Convocar una reunión del órgano de administración: si eres miembro del órgano de administración, convoca una reunión para abordar las preocupaciones. Es importante discutir el asunto de manera transparente y considerar las acciones apropiadas.
  5. Evaluación de daños y repercusiones: trabaja con profesionales legales y financieros como nuestros asesores, para evaluar el alcance de los daños causados por la deslealtad y las posibles repercusiones legales y financieras.
  6. Reemplazar a los administradores: si es necesario, considera la destitución de los administradores involucrados en la deslealtad y busca reemplazos adecuados.
  7. Tomar medidas disciplinarias: si la investigación confirma la deslealtad, toma medidas disciplinarias apropiadas, que pueden incluir sanciones, despidos o acciones legales.
  8. Implementar medidas preventivas: desarrolla políticas y procedimientos internos para prevenir futuros casos de deslealtad. Esto puede incluir auditorías internas, códigos de conducta y capacitación continua.
  9. Buscar resarcimiento: si se han incurrido en pérdidas financieras debido a la deslealtad, busca resarcimiento a través de medidas legales, como la indemnización por enriquecimiento injusto.
  10. Reevaluar la estructura de gobierno: considera si es necesario realizar cambios en la estructura de gobierno y la supervisión para evitar futuros casos de deslealtad.

En última instancia, la acción a tomar en caso de deslealtad de los administradores dependerá de las circunstancias específicas y las leyes aplicables. Es fundamental buscar asesoramiento legal para garantizar que se tomen las medidas adecuadas y se protejan los intereses de la empresa y sus stakeholders.

En Gestae te asesoramos sobre la lealtad de administradores

El deber de lealtad de los administradores es más que una obligación legal; es un elemento crucial que asegura la confianza y la integridad en el entorno empresarial. La jurisprudencia ha desempeñado un papel vital en definir y reforzar este deber, adaptándose a los desafíos emergentes del mundo corporativo moderno.

Te invitamos a profundizar en el tema y, si es necesario, buscar asesoramiento legal especializado para garantizar su cumplimiento y comprensión del deber de lealtad en el contexto empresarial. En casos de deslealtad de los administradores, los profesionales de Gestae están disponibles para brindarte orientación experta y soluciones efectivas. ¡Contáctanos hoy mismo!

 

 

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