Mitad de año, momento de evaluar la empresa

Mitad de año, momento de evaluar la empresa

A punto de llegar a mitad de año es momento de que los responsables tomen conciencia de cómo está funcionando la empresa. El objetivo de este análisis no es otro que evaluar la marcha de estos primeros seis meses, así como tomar las decisiones oportunas para encarar los últimos trimestres del año con total garantías. Por ello, llegados a mitad de año es momento de evaluar la empresa.

Mitad de año, momento de evaluar la empresa

La importancia de valorar si los datos de los primeros meses se ajustan a lo presupuestado y los objetivos marcados por la compañía a principios de año no es otra que el poder trazar un plan de acción de cara a la segunda mitad del ejercicio. Cada sector productivo, cada región, cada entidad, es un mundo. Sin embargo, los gestores conocen bien la evolución histórica de la misma, por lo que pueden prever los movimientos necesarios para la consecución de los objetivos marcados.

Para generar una buena evaluación, es fundamental tener definidos los kpis a estudiar. Los objetivos marcados siempre deben tener unas métricas para cuantificarlos y saber si se están cumpliendo o no. Producción, volumen de ventas, potenciales clientes, etcétera. Será tarea de los directivos de la compañía establecer las métricas a tener en cuenta en función de cada uno de los departamentos de la empresa.

Todos los departamentos de la compañía deben de tener unos objetivos a cumplir, así como unos kpis que analizar. Por ejemplo, en el departamento de recursos humanos podemos evaluar el rendimiento de la plantilla, el ambiente laboral, los incentivos existentes, descubrir talento entre los empleados, identificar conocimientos y competencias a desarrollar, etcétera. Con estos datos se podrá revisar lo que se ha hecho hasta ahora y cuál es el margen de mejora.

Mitad de año, momento de evaluar la empresa

¿Qué parámetros evaluar en la mitad del año?

Lo primero que se debería considerar es partir del plan de empresa elaborado. Es decir, se va a tener en cuenta la situación global del sector, de la competencia y cómo se encuentra nuestra empresa respecto a ellos. Esto dará una visión general de la situación de la compañía. Tras analizar estos datos, se puede realizar una comparativa respecto al ejercicio anterior en las mismas fechas.

Una vez se tiene esa visión general de la compañía respecto a la competencia, a los datos del año anterior y de la situación actual del sector, se puede valorar si manteniendo la dinámica de estos primeros seis meses se alcanzarían o no los objetivos fijados en los presupuestos de la empresa.

También se puede observar si el número de clientes se mantiene respecto al año anterior o si ha aumentado como era de esperar. Si no hay un crecimiento en el número de clientes, habrá que analizar el porqué y tras esto buscar incentivar la llegada de clientes. Es posible que el número de clientes se mantenga, pero que consuman más servicios o productos de la compañía. En este caso, el volumen de facturación sería mayor y, entonces, la pregunta a formular sería si es posible mantener el servicio demandado actualmente y aumentar el número de clientes. Si es afirmativo, ¿cómo hacerlo?

Otros datos a observar

Otros parámetros a tener en cuenta son los costes de la compañía. Es decir, revisar las partidas de coste energético, consumibles de la oficina, materias primas, etcétera con el fin de lograr una optimización de los mismos.

Teniendo encima de la mesa todos estos parámetros, llega el momento de analizar punto por punto y extraer conclusiones, saber el margen de mejora y la posibilidad real o no de alcanzar los objetivos. La mitad del año, justo antes de comenzar los periodos vacacionales, es ideal para hacer estas valoraciones y vislumbrar el futuro inmediato de la compañía con nuevos objetivos y acciones marcadas.

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