¿Por qué debemos hacer una revisión de la contabilidad de tu empresa?

¿Por qué debemos hacer una revisión de la contabilidad de tu empresa?

Llega el ecuador del año. Antes de las vacaciones es conveniente realizar una comprobación del estado de las cuentas, de los objetivos, de las previsiones, etcétera. ¿El objetivo? Poder afrontar el segundo semestre y la recta final de año con todas las garantías. Pero, ¿por qué debemos hacer una revisión de la contabilidad de tu empresa?

Lo cierto es que las cuentas de la empresa deben revisarse mes a mes. Comprobar que los objetivos marcados en el presupuesto anual se están cumpliendo o no y buscar fórmulas para corregir las desviaciones. Sin embargo, la mitad del ejercicio puede resultar un buen momento para pararse y realizar una comprobación más minuciosa con el fin de tomar mejores decisiones de cara a final de año.

Para realizar una auditoria de cuentas a mitad de ejercicios no es necesario contratar una empresa externa. Sin embargo, si es recomendable la ejecución de la misma porque aportará un conocimiento global de cómo ha ido la primera parte del año contable. Esto permitirá corregir las imperfecciones o desviaciones que se hayan podido sufrir respecto a los objetivos marcados.

¿Por qué debemos hacer una revisión de la contabilidad de tu empresa?

Realizar este chequeo de la situación permitirá a la empresa llevar un mejor control de la parte administrativa, comprobar que todo está correcto y al día. Además, te ayuda a evitar fraudes o prácticas fraudulentas que finalmente podrían provocar grandes problemas. Realizar esta revisión también ayudará al empresario a detectar y reducir gastos operativos. A lograr una mejora del flujo de caja, de las operaciones, así como de la rentabilidad en general y lograr aumentar los ingresos financieros.

En cuanto a la visión externa de la empresa, realizar una revisión contable mejorará la imagen de marca de tu compañía de cara a posibles vías de financiación. Realizando estos controles demostrarás que tu empresa es seria, responsable y le proporcionarás credibilidad y fiabilidad. Esto reforzará tu imagen corporativa logrando una ventaja competitiva respecto a otras compañías.

Otra de las ventajas es que el empresario adquiere a través de este profundo conocimiento de la su empresa y la actual situación diferentes herramientas con las que tomar mejores decisiones. Gracias a esta visión real, precisa y de calidad del estado de las cuentas permiten un mejor análisis cuantitativo y con ello el hecho de tomar mejores decisiones empresariales.

Además, a través de estas auditorias propias se logra optimizar los procedimientos de gestión, así como mejorar el control interno de la misma.

Chequear de manera constante la situación fiscal y contable de la empresa también permitirá que si en algún momento un organismo administrativo, como por ejemplo el SAT, exige una revisión esté todo controlado y en orden.

¿Por qué debemos hacer una revisión de la contabilidad de tu empresa?

¿Cómo ver si la contabilidad es correcta?

Para realizar ese chequeo del que estamos hablando, deberemos fijarnos en diferentes puntos como por ejemplo el balance de sumas y saldos. Con este paso se pueden detectar de manera fácil en la contabilidad de la compañía partidas contrarias a su naturaleza. Deberemos también contrastar el endeudamiento de los pasivos bancarios. Con el fin de comprobarlos mejor deberemos contrastar la integridad de las cuentas del pasivo con entidades de crédito a través del CIRBE.

Otro de los puntos a observar será la congruencia entre la contabilidad y los modelos tributarios presentados, con esto nos evitaremos futuros problemas con la Agencia Tributaria. Deberemos también hacer una revisión de las conciliaciones bancarias y los arqueos de caja. Del mismo modo, deberemos comprobar y revisar la situación de las cuentas de partidas pendientes entre el empresario o los socios y la empresa, los cuadros de amortización de la compañía y realizar un recuento de existencias.

Buenas prácticas

Con el fin de poder realizar estas buenas prácticas podemos:

  1. Asegurarnos que toda la información financiera y contable esté clasificada por carpetas o actividades (como por ejemplo ingresos, gastos, inversiones, pagos, transferencias, ventas, nómina…)
  2. Revisar si toda la información está completa y sin errores
  3. Que la empresa se ha hecho cargo en tiempo y forma del cumplimiento de las obligaciones fiscales y comprobar que la información que la administración coincide con la que tiene la empresa.
  4. Verificar que todas las facturas cumplan los requisitos de ley.
  5. Que todos los comprobantes de gastos están entregados en tiempo y forma para contabilizarlos.
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